DISCURSO - DIOS QUIERE QUE LE OREMOS - 5 AL 11 DE ENERO 2026

DISCURSO (5 AL 11 DE ENERO 2026) – DIOS QUIERE QUE LE OREMOS

DISCURSO – DIOS QUIERE QUE LE OREMOS

¿Cuántas veces hablamos con nuestros padres al día? ¿Y con nuestros amigos? ¿Cuántas conversaciones tenemos en el día a día, incluso con personas que no conocemos muy bien? Incluso puede ser, que le contemos cosas de nosotros, privadas, a personas que dicen ser nuestros amigos, o dicen que nos entienden, pero realmente no nos conocen.

Jehová quiere que hablemos con Él, que le oremos. No solo es nuestro Padre, sino que nos conoce mejor que nadie, nos entiende mejor que lo que hacemos nosotros mismos. Sabe perfectamente cómo nos sentimos y qué es lo que necesitamos exactamente en cada momento. Aunque nosotros estemos perdidos y no sepamos cómo expresarlo con palabras al no saber qué sentimiento sentimos en cierta situación, Jehová lo sabe.

Dios ve nuestro sufrimiento, y Jehová, tiene el poder de ayudarnos, no solamente de consolarnos, sino de ayudarnos efectivamente. Leamos el Salmo 62:8:

“Confía en él todo el tiempo, oh, pueblo. Derramen su corazón delante de él. Dios es un refugio para nosotros”.

“Te tengo que contar una cosa que me ha pasado muy importante, y necesito tu opinión para saber lo que hacer, ¿cuándo podemos quedar?”.

De seguro esta frase la habremos formulado en algún momento de nuestras vidas, hacia nuestro mejor amigo, confidente o familiar. Pues bien, a Jehová no le tenemos que preguntar qué disponibilidad tiene para poder quedar y hablar, porque siempre está con nosotros. ¿Le contamos a Dios todo lo que nos ocurre?

¿Confiamos en que su palabra la Biblia es el mejor consejo y opinión que podemos tener? ¿De que Dios y la Biblia es realmente nuestro refugio seguro, nuestra roca?

El salmista, en este caso, en el capítulo 5, y el versículo 2, cita: “A ti, el que escucha las oraciones, a ti acudirá gente de toda clase”.

¿Por qué muchas veces, quizás, no oramos con tanta frecuencia a Dios? En nuestro caso, como Testigos de Jehová, tenemos la recurrencia de orar varias veces al día. ¿Podríamos más?

Es cierto que cada uno de nosotros tenemos nuestras inquietudes y ocupaciones. No necesariamente problemas, que también puede ser el caso. Sino que tenemos que atender a nuestra familia, a nuestro trabajo, las tareas espirituales como las reuniones y la predicación, y el poco tiempo que nos sobra, es tiempo para uno mismo, porque también necesitamos tener tiempo para nosotros mismos, para cuidarnos.

Este frenesí diario de obligaciones hace que el tiempo… las horas y los minutos del día pasen muy rápido. Ponemos el despertador por la mañana, y en nada, sin darnos cuenta, nos encontramos almorzando y casi casi con la tarde totalmente ocupada que no nos da tiempo de preparar todo para mañana, otro día más.

¿Es otro día más? ¿Cuántas veces hemos hablado con Dios? Además de las que tenemos por costumbre.

¿Cuántos WhatsApp le hemos enviado? ¿Y a nuestro amigo para avisarle de la nueva película que vamos a ver o lo que haremos este fin de semana? Ajá. Jehová quiere que nos abramos a Él. Claro. Y que le contemos nuestras preocupaciones más profundas, y nos ayudará.

Pero también quiere que le contemos lo feliz que estamos, lo que hicimos hoy, lo que haremos mañana, lo que pensamos hacer pasado. Lo bueno que nos sucede, la gente nueva que hemos conocido, la experiencia del ministerio predicando ayer. ¿A nuestros padres no se lo contamos? Jehová no es diferente. 

Así que hermanos y hermanas, oremos a Dios, es nuestro Padre y nuestro mejor amigo. Las personas no creyentes quizás no piensan así, pero Jehová no solamente también escucha sus oraciones, sino que como dice 1 Pedro 5:7 que vamos a leer para concluir.

Allí se dirige a todas las personas, sin excepción, que lo buscan, no solo las escucha, sino que se preocupa por ellas, y las ayudará si confían en Él, leemos:

“Mientras “echen” todas sus inquietudes sobre él, porque él se preocupar por ustedes”.

error: Content is protected !!