HAGA REVISITAS – SEAMOS MEJORES MAESTROS SEMANA DEL 19 AL 25 DE ENERO

A – Publicador/a

Buenas tardes Andrea… me alegra volver a encontrarla en casa. ¿Cómo se encuentra?

B – Persona

Hola Verónica, muy bien. De hecho, la estaba esperando… la semana pasada me dijo que volvería, y, yo… he estado pensando en lo que hablamos sobre la muerte… y, especialmente, tras contarte cuál era la relación con mi madre…

A – Publicador/a

Sí, yo también he pensado en su historia… Al final, debido a que la vida actualmente es así… Todos perdemos seres queridos en nuestras vidas, y nos hacen pasar por fases de sufrimiento y angustia, de dolor dado que ya no están y dejan un vacío muy grande… Recuperemos el texto que leímos la semana pasada, era Eclesiastés 9:5… ¿quieres leerlo?

B – Persona

Claro… decía: “Porque los vivos saben que morirán, pero los muertos no saben nada en absoluto ni reciben más recompensa, ya que todo recuerdo ha caído en el olvido”.

A – Publicador/a

Me contabas que, cuando tu madre falleció, esa semana habías tenido una discusión con ella, y que… por ese motivo, sientes como una angustia adicional al propio dolor de la muerte. Este texto nos dice que los que han fallecido, no tienen conciencia de nada. Ese tormento, es una creación de nuestra propia mente, porque te sientes mal por ello, pero los que se han dormido en la muerte no recuerdan nada, vuelven al polvo.

B – Persona

Sí, por ese lado, me quedo tranquila. Lo he pensado mucho esta semana… la cuestión es, ¿cómo me puedo quitar yo ese recuerdo? Ahora solo me viene a la cabeza esa “sin sentido discusión”. ¿Sabes? Fueron las últimas palabras que les dije… si lo hubiera sabido… le hubiera dicho todo lo que sentía… no unas palabras que realmente fueron motivo de una calentura puntual…

A – Publicador/a

Bueno… tú misma acabas de dar con la solución. Entiendo, que como su muerte es muy reciente, te cueste asimilarlo y verlo todo en un conjunto más global. Pero la clave, la has dicho: … “una calentura puntual”. Tienes que recordar los buenos momentos con tu madre… no esas últimas palabras. Aún no lo ves, porque ha sido muy reciente. Pero la Biblia nos da una esperanza, te da una esperanza que me gustaría leerte… Mira lo que dijo e hizo Jesús, el hijo de Dios cuando estuvo en la Tierra, y que se cita en Juan 11:11: “Nuestro amigo Lázaro se ha dormido, pero voy para allá a despertarlo”. ¿Viste cómo estaba Lázaro?

B – Persona

Dice que durmiendo… pero conozco ese cuento… realmente estaba muerto y lo resucitó.

A – Publicador/a

Sí, correcto, y no es un cuento. Fue un milagro de Dios por medio de su Hijo. Tu madre, ahora está durmiendo… pero Dios te promete que viene pronto para aquí a despertarla. Cuando lo haga, le podrás decir todo aquello que sientes por ella y no le pudiste decir.

B – Persona

Pero… ¿y cómo puedo tener la certeza de que es cierto lo que me acabas de decir? Puedo entender que tú si la tengas, pero… ¿yo?. Si desde pequeñita no voy a la iglesia…

A – Publicador/a

La certeza la encuentras en la palabra de Dios, la Biblia. Él nos lo promete, y lo cumplirá, tal y como se han cumplido otras muchas profecías. Míralo en este texto de Juan 5:28,29.

B – Persona

“No se asombren de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas oirán su voz y saldrán: los que hicieron cosas buenas, para una resurrección de vida, y los que hicieron cosas malas, para una resurrección de juicio”. ¿Y qué significa todo esto?

A – Publicador/a

Si quieres, lo vemos la próxima semana…

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