1) EMPIECE CONVERSACIONES
Duración: 3 minutos
Contexto: Predicación informal
Objetivo: Háblele de la Conmemoración a un compañero de trabajo
Lección: Tenga paciencia. No piense que tiene que ponerse a hablar de la Biblia enseguida.
Escenificación
Elena (Publicador/a): Marta, menos mal que ya casi terminamos la jornada… hoy se ha hecho larguísima.
Marta (Persona): Sí, la verdad. Hoy no he parado ni un momento.
Elena (Publicador/a): Yo igual. A veces uno sale tan cansado que luego no apetece pensar en nada.
Marta (Persona): Exactamente. Llegar a casa, cenar y descansar, poco más.
Elena (Publicador/a): Sí… aunque a veces viene bien parar un poco y pensar en cosas importantes. Últimamente mucha gente anda preocupada, como con necesidad de esperanza.
Marta (Persona): Pues sí, eso se nota mucho. Entre el trabajo y cómo está todo, la gente va con mucha carga encima.
Elena (Publicador/a): Totalmente. Oye, ahora que dices eso… dentro de poco hay una ocasión especial a la que yo voy todos los años. Es la Conmemoración de la muerte de Jesús. A mí me gusta mucho porque ayuda a pensar en por qué fue tan importante lo que Jesús y Dios hizo por nosotros.
Marta (Persona): Ah, ¿sí? No sé si había oído hablar de eso. Osea, ¿por qué lo hacen?
Elena (Publicador/a): Jesús mismo dijo, en Lucas 22:19: “Sigan haciendo esto en memoria de mí”. Por eso se celebra. Este año es el jueves 2 de abril de 2026. Es una reunión abierta al público, gratuita, y dura aproximadamente una hora. Además, puede ir cualquiera; no hace falta ser testigo de Jehová ni se hacen colectas.
Marta (Persona): Pues mira, eso no lo sabía. Pensaba que sería algo más privado.
Elena (Publicador/a): No, qué va. Va mucha gente, incluso familias enteras, por todo el mundo. Es una ocasión muy respetuosa y muy sencilla. Se explica la importancia de la muerte de Jesús y cómo nos beneficia a nosotros.
Marta (Persona): Parece interesante.
Elena (Publicador/a): Si quieres, mañana te traigo tu invitación y te digo dónde se hace, es por aquí cerca. Y sin compromiso podemos ir juntas.
Marta (Persona): Sí, vale. Mañana lo hablamos y miramos.
Elena (Publicador/a): Claro, encantada.
2) HAGA REVISITAS
Duración: 4 minutos
Contexto: Predicación de casa en casa
Objetivo: La persona asistió a la Conmemoración. Invítela a la próxima reunión
Lección: Piense en la persona
Escenificación
Elena (Publicador/a): Hola, Marta. Qué alegría verte otra vez. Solo venía a saludarte y a darte las gracias por haber asistido a la Conmemoración. ¿Qué te pareció?
Marta (Persona): Pues la verdad, me gustó más de lo que esperaba. Todo fue muy tranquilo y respetuoso.
Elena (Publicador/a): Me alegra mucho oír eso. ¿Hubo algo que te llamara especialmente la atención?
Marta (Persona): Sí. Me gustó que todo girara alrededor de Jesús y de lo que hizo por nosotros. Y también que nadie me hizo sentir incómoda.
Elena (Publicador/a): Qué bien. Eso es importante. Muchas personas nos dicen cosas parecidas, y sobre el ambiente, que se sienten muy a gusto. Y me alegra porque ese era justo mi deseo al invitarte y que vieras las bendiciones que tiene sobre nosotros este gran regalo de Dios.
Marta (Persona): Sí, se nota el amor que se tienen unos con otros.
Elena (Publicador/a): La vez anterior habíamos hablado de que hoy en día mucha gente busca acercarse a Dios, pero a veces no sabe bien cómo hacerlo. Me acordé de ti por un texto, el de Romanos 10:13: “Porque todo el que invoque el nombre de Jehová será salvado”.
Marta (Persona): Pues ese texto es muy bonito. Pero, claro, una cosa es leerlo y otra saber cómo hacerlo de verdad.
Elena (Publicador/a): Exactamente. Y por eso pensé en ti. En nuestras reuniones se aprende, con la Biblia, cómo acercarnos más a Jehová y cómo poner en práctica lo que él enseña. Son reuniones abiertas a todos.
Marta (Persona): Entonces… ¿vosotros estudiais todas las semanas de la Biblia?
Elena (Publicador/a): Sí, además, todo se explica de manera muy sencilla. No hace falta saber mucho de la Biblia para beneficiarse. Y sinceramente, creo que te gustaría, porque tú valoras las cosas espirituales y te gusta entender el porqué de lo que haces.
Marta (Persona): Sí, eso es verdad.
Elena (Publicador/a): Si te parece, podría invitarte a la próxima reunión. Creo que te ayudaría a seguir conociendo lo que la Biblia enseña y a sentirte más cerca de Dios.
Marta (Persona): Es posible que me anime a probar un día.
Elena (Publicador/a): Estupendo. Entonces la próxima vez, si quieres, te digo el horario exacto y hasta podemos entrar juntas.
Marta (Persona): Vale, me parece bien.
Elena (Publicador/a): Perfecto. Me alegra mucho.
EXPLIQUE SUS CREENCIAS
Duración: 5 minutos
Contexto: Escenificación
Tema: ¿Creer en Jesús es lo único que hace falta para ser salvos?
Lección: Elija bien los ejemplos que usará
Escenificación
Marta (Persona): Elena, hay algo que siempre he escuchado desde pequeña: que con creer en Jesús ya está, que eso es suficiente para salvarse. ¿Ustedes creen eso?
Elena (Publicador/a): Nosotros creemos que tener fe en Jesús es totalmente necesario, pero la Biblia muestra que no es lo único que hace falta para salvarse.
Marta (Persona): ¿Y cómo es eso? Porque mucha gente lo dice como si solo bastara con aceptar a Jesús y ya.
Elena (Publicador/a): Mira, te pongo un ejemplo sencillo. Imagina que un padre ve que estás en peligro y manda a su hijo a rescatarte. Además, te deja por escrito unas instrucciones claras para que sepas qué hacer cuando llegue la ayuda. En ese caso, ¿bastaría con decir “sí, yo creo que su hijo viene a ayudarme y me rescatará”?, pero luego ignoras el mensaje del padre y no sigues las instrucciones de su hijo.
Marta (Persona): No, claro. Si de verdad quiero salvarme, tendría que hacer caso a los dos y a sus instrucciones.
Elena (Publicador/a): Exacto. Pues con la salvación pasa algo parecido. Jehová es quien hizo posible la salvación, Jesús es el medio que él usa, y la Biblia nos explica lo que tenemos que hacer. Así que no bastaría con decir “yo creo en Jesús” si luego una persona no escucha a Jehová ni sigue lo que enseña su Palabra, y ni tampoco imita el ejemplo perfecto de Jesús en la Tierra.
Marta (Persona): Entonces ustedes no separan a Jesús de su Padre.
Elena (Publicador/a): No, para nada. De hecho, la Biblia enseña que Jehová quiere que las personas se salven y lleguen a tener un conocimiento exacto de la verdad. O sea, la salvación no se basa solo en una emoción o en una frase, sino también en conocer bien lo que Dios enseña en su Palabra.
Marta (Persona): Eso ya cambia bastante la idea. Porque no sería solo “creo en Jesús, y en Dios”, sino que tengo que aprender y entender lo que quieren de mi.
Elena (Publicador/a): Exactamente. Te voy a leer un texto de la Biblia. En Hechos 16:31, 32, Pablo y Silas le dijeron a un hombre: “Cree en el Señor Jesús”, pero después también le enseñaron “la palabra de Jehová”. Eso demuestra que, para tener fe verdadera en Jesús, la persona necesita aprender primero lo que enseña la Biblia y conocer a Dios.
Marta (Persona): Me gusta ese detalle, porque muchas personas piensan que Jesús y Dios, incluso, pueden ser la misma persona.
Elena (Publicador/a): Sí, y al ver el contexto completo se entiende mejor. No era solo pedirle que dijera unas palabras, sino ayudarlo a conocer la verdad. Por eso nosotros cuando hablamos de Jesús también hablamos de Jehová y de la Biblia, porque no se puede entender bien el papel de Jesús sin conocer lo que su Padre dice en su Palabra y su propósito para toda la humanidad.
Marta (Persona): Tiene lógica. Pero entonces, además de aprender, ¿qué más haría falta?
Elena (Publicador/a): También hace falta obedecer. La Biblia dice en Hebreos 5:9 que Jesús llegó a ser responsable de la salvación eterna de “todos los que lo obedecen”. Fíjate, no dice solo “de los que dicen que creen”, sino de los que lo obedecen.
Marta (Persona): O sea, que la obediencia demuestra si la fe es real.
Elena (Publicador/a): Exactamente. Porque alguien puede decir “yo creo en Jesús”, pero si luego vive como quiere, sin hacer caso a lo que él enseñó, esa fe se queda solo en palabras. La verdadera fe se nota en la manera de vivir.
Marta (Persona): Sí, eso se entiende bien.
Elena (Publicador/a): Incluso la información menciona otro punto importante: aguantar hasta el fin. Jesús dijo que “el que aguante hasta el fin será salvado”. Así que la salvación tampoco es algo que se garantice en un solo momento. Hace falta seguir siendo fiel con el tiempo, en el día a día.
Marta (Persona): Entonces no sería algo automático.
Elena (Publicador/a): Exacto. No automático. Piensa en otro ejemplo muy sencillo. Una persona puede empezar muy bien un tratamiento médico y decir: “Confío plenamente en el doctor”. Pero si a mitad del tratamiento deja de seguir las indicaciones, no llega al resultado final. Con Jesús, Jehová y su Palabra la Biblia, pasa algo parecido: hay que tener fe, sí, pero también seguir adelante obedeciendo y manteniéndose fiel.
Marta (Persona): Ahora lo veo mucho más equilibrado. Jesús es imprescindible, pero no basta con mencionarlo.
Elena (Publicador/a): Así es. Nosotros jamás le quitamos importancia a Jesús. Al contrario, reconocemos que sin su sacrificio nadie podría salvarse. Pero también reconocemos lo que enseña la Biblia: que Jehová es el Autor de ese propósito de salvación, dio a su Hijo por toda la humanidad, qué gran sacrificio para un Padre amoroso como él, por eso nos pide que las personas tengan conocimiento exacto de la verdad, que respondamos con fe, obediencia y aguante.
Marta (Persona): Me gusta porque así encajan todas las partes: Jehová, Jesús y la Biblia.
Elena (Publicador/a): Sí, exactamente. Y recuerda un detalle que a veces pasa desapercibido: cuando habla de “la palabra de Jehová”, aclara también que el nombre de Dios es Jehová. Así que la enseñanza bíblica sobre la salvación no gira solo en torno a aceptar a Jesús, sino también a conocer a su Padre y lo que él pide de nosotros. Creer en Jesús es esencial, pero la fe verdadera va acompañada de conocimiento, obediencia y perseverancia. Y todo eso lo aprendemos gracias a la Palabra de Jehová.
Marta (Persona): Ahora sí me queda mucho más claro.
Elena (Publicador/a): Me alegro. A veces una sola frase suena bien, pero cuando miramos todo lo que dice la Biblia, entendemos mejor el cuadro completo.







