Empezamos con la primera asignación.
Empiece conversaciones en predicación informal. Invite a un familiar inactivo al discurso especial y a la Conmemoración, con una duración de 3 minutos.
Publicador/a:
Buenas tardes Marta. ¿Cómo estás? Hace algún tiempo que no nos vemos, y con las fechas que son, sabes que siempre me acuerdo de tí, y sé que no lo has pasado muy bien el último año.
Persona:
Buenas tardes Elena. Estoy mejor, tú sabes, hay días que se lleva mejor y otros que no tanto. Pero en general, voy tirando… el tiempo cura.
Publicador/a:
Lo sé. Y también sabes, que Jehová puede ser tu roca y tu refugio, y que la fe en Dios, la confianza en Él y el tiempo, lograrás superar del todo este problema. Lo cierto, prima, es que te echamos mucho de menos en las reuniones… y qué especial forma de retomar y reforzar nuestra relación con Dios que celebrar todos juntos el gran sacrificio que hizo su Hijo por todos nosotros… ¿qué me dices? ¿estás de ánimo para venir este año?
Persona:
No sé prima. Me apetece, pero por otro lado… hace ya unos meses que casi no voy a ningúna reunión… ¿qué pensarán de mi?
Publicador/a:
Lo mismo que yo. Que te echamos mucho de menos, y que nos alegraremos mucho de verte. Pero, independientemente de esto, sabes que Jehová se alegrará aún mucho más… de hecho, su mano de amor y justicia está aquí ahora, en esta conversación, y te está animando a que vengas conmigo a la Conmemoración y al discurso especial.
Persona:
Vale, iré a la Conmemoración contigo Elena, me apetece mucho, y qué menos después de todo lo que Jehová y Jesús ha hecho y hace por nosotros… pero… eso del discurso… ya no estoy tan segura…
Publicador/a:
Claro que sí estás segura. Yo te recojo. Este año, el tema del discurso especial es: ¿Quién salvará el planeta? Sabes perfectamente lo que dice la Biblia, así que no hay que añadir más palabras. Pero vamos a leer juntas, a recordar, el texto de Apocalipsis 7:9 y 10. Leelo tú Elena.
Persona:
Después de esto vi una gran muchedumbre que ningún hombre podía contar. Eran de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas, y estaban de pie delante del trono y delante del Cordero. Iban vestidos con túnicas largas blancas y llevaban hojas de palmera en las manos. Y estaban gritando con voz fuerte: “¡La salvación se la debemos a nuestro Dios, que está sentado en el trono, y al Cordero!”
Publicador/a:
Como familia tuya, como tu prima, de las preferidas… quiero verte en esta gran muchedumbre conmigo… así que ya te mandaré un mensaje con la hora a la que pasaré a recogerte, para el discurso especial y para la Conmemoración…
Estupendo hermanas. La segunda asignación es:
Haga revisitas, también en predicación informal, el tema es que la persona está pensando en asistir a la Conmemoración. Explíquele cómo será esta reunión.
Marco de circunstancias:
Conversación informal en el descanso del trabajo. La publicadora ya ha hablado otras veces con su compañera sobre Dios, la Biblia y algunas creencias básicas. Esta vez, la compañera comenta que está pensando en asistir a la Conmemoración, pero como nunca ha ido, quiere saber cómo será.
Publicador/a:
Oye, el otro día me alegró mucho cuando me dijiste que este año sí te estás planteando ir a la Conmemoración.
Persona:
Sí, la verdad es que sí. Me da curiosidad, y además después de todo lo que me has explicado otras veces sobre Jesús y sobre lo que creéis… me gustaría verlo por mí misma. Pero también te digo que me intimida un poco, porque no sé cómo es esa reunión.
Publicador/a:
Es normal. Cuando uno nunca ha ido, se hace muchas preguntas. Pero de verdad, puedes estar tranquila. Es una reunión muy sencilla, muy respetuosa y pensada precisamente para recordar la muerte de Jesús, tal como él mandó.
Persona:
¿Y puede ir cualquiera? Porque claro, yo no soy testigo de Jehová.
Publicador/a:
Sí, claro. Puede ir cualquiera. De hecho, está abierta a todo el que quiera asistir, incluso con su familia. No hace falta ser testigo ni haber ido antes a otras reuniones, asisten millones de personas por todo el mundo.
Persona:
Eso me tranquiliza. ¿Y cuánto dura más o menos?
Publicador/a:
Aproximadamente una hora. No es una reunión larga. Y tampoco tienes que hacer nada ni participar de ninguna manera especial, la entrada es gratuita. Tú puedes sentarte, escuchar con calma e ir viendo cómo es todo.
Persona:
Vale. ¿Y cómo empieza o qué se hace allí?
Publicador/a:
Al principio se canta una canción y se hace una oración. Luego hay una conferencia bíblica que explica por qué la muerte de Jesús es tan importante y cómo nos beneficia lo que Dios y Cristo han hecho por nosotros. Se pasan unos emblemas, un pan y un vino, en representación del cuerpo y la sangre de Cristo. Y al final se vuelve a cantar otra canción y se hace otra oración. Es un programa bonito, claro y fácil de seguir, aunque sea la primera vez que vas.
Persona:
Pues suena bastante más sencillo de lo que imaginaba. Pensaba que a lo mejor era algo más cerrado o más serio, y tenía miedo de sentirme fuera de lugar.
Publicador/a:
No, para nada. Es una ocasión seria porque se recuerda algo muy importante, pero no está hecha para que nadie se sienta incómodo. Al contrario. La idea es que cualquiera pueda entender por qué el sacrificio de Jesús tiene tanto valor para nosotros.
Persona:
Una cosa más Elena, cómo debería ir vestida?
Publicador/a:
No hay una vestimenta obligatoria ni nada por el estilo. Pero sí se procura ir de una manera respetuosa por la ocasión. Mira, vienes conmigo, nos sentamos juntas y yo te voy diciendo lo que vaya pasando. Pero ya te digo que te vas a sentir muy bien integrada. No tienes que aprenderte nada ni responder nada. Solo escuchar y disfrutar de las bendiciones de Dios.
Persona:
Entonces es más bien para entender mejor el valor de la muerte de Jesús, ¿no?
Publicador/a:
Exactamente. Y como tú y yo ya hemos hablado otras veces de Dios, del rescate y de por qué Jesús murió, creo que esta reunión te va a gustar mucho, porque une todo eso de una forma muy clara y muy bonita. Además, Lucas 22:19, que lo tengo aquí y te lo voy a leer, dice: “Sigan haciendo esto en memoria de mi”. Vas a escuchar algo que tiene mucho que ver contigo: cómo te beneficia personalmente lo que Jesús hizo. Esa es una de las ideas centrales de la Conmemoración.
Persona:
Pues me estás convenciendo.
Publicador/a:
Me alegro. Y te digo una cosa: como es tu primera vez, mejor todavía si vamos juntas. Así llegas más tranquila, te sientas conmigo y luego, si quieres, comentamos lo que más te haya gustado.
Persona:
Sí, así me sentiría mucho más cómoda.
Publicador/a:
Perfecto. Entonces, si te parece, te paso la hora y quedamos. Ya verás que va a ser una experiencia muy bonita.
Persona:
Vale, cuenta conmigo.
Estupendo hermanas. Por último, la última asignación para esta semana será:
Haga revisitas, nuevamente en predicación informal. Al terminar la Conmemoración, responda las preguntas que le hayan surgido a algún invitado.
Marco de circunstancias:
Al terminar la Conmemoración, una mujer que ya había conversado antes contigo sobre Dios y la Biblia sale del salón contigo. Es la primera vez que asiste, le gustó mucho el programa, pero se quedó pensando en varias cosas y te las pregunta mientras camináis hacia la salida.
Publicador/a:
Me alegro mucho de que hayas venido. ¿Qué te ha parecido?
Persona:
La verdad… me ha gustado mucho más de lo que esperaba. Ha sido una reunión muy respetuosa y muy clara. Pero me han surgido algunas preguntas.
Publicador/a:
Claro, dime. Me alegra que quieras comentarlas.
Persona:
La primera es esta: se notaba que era una ocasión muy importante, pero me llamó la atención que dijeran que esto se hace para recordar la muerte de Jesús. ¿Esa es la idea principal?
Publicador/a:
Sí, exactamente. La idea central es recordar con agradecimiento el sacrificio de Jesús. De hecho, él mismo mandó que sus discípulos hicieran esto en memoria de él, lo podemos leer en Lucas o en la primera carta a los Corintios. Por eso para nosotros no es solo una celebración tan bonita y especial, además de que Jesús lo pidió expresamente a sus discípulos.
Persona:
Sí, eso me gustó. Pero otra cosa que no entendí del todo: ¿por qué lo celebráis solo una vez al año? Pensaba que algo tan importante se haría más veces.
Publicador/a:
La hacemos una vez al año porque Jesús instituyó esta celebración el mismo día de la Pascua judía, y la Pascua se celebraba una vez al año. Además, los primeros cristianos siguieron ese modelo.
Persona:
Vale, ya entiendo mejor. O sea, no es que le quitéis importancia, sino al revés: precisamente por respeto a la enseñanza bíblica, lo hacéis así.
Publicador/a:
Exacto. No se trata de hacerlo más veces para darle más valor, sino de hacerlo como Jesús lo estableció.
Persona:
También me fijé en otra cosa. Pasaron el pan y el vino, pero no vi a nadie que participara o tomara de esos emblemas. Eso me sorprendió bastante. ¿Por qué pasa eso? ¿Es testimonial solo, para qué lo pasan entonces?
Publicador/a:
Es una de las preguntas más comunes. La gran mayoría de nosotros, asistimos como a una boda, el grupo de la gran muchedumbre como se dijo en el discurso, asistimos a esta boda con muchísimo respeto y agradecimiento, por eso se pasan estos emblemas, pero no participamos de ellos.
Persona:
Entonces, ¿los que sí participan quieren decir que tienen más fe en Dios, algo así?
Publicador/a:
No, en absoluto. Todos nosotros valoramos muchísimo el sacrificio de Cristo y de su Padre. Es un regalo para todos nosotros. La diferencia es, por ejemplo, que yo tengo la esperanza de vivir en la Tierra convertida en un paraíso, una vez llegue el Reino de Dios, con Jesús como Rey. Y Jesús necesitará ayuda para gobernar, y la tendrá de los 144.000. Que son personas, también fieles a Dios, que tienen la esperanza de vivir en los cielos.
Persona:
Te entiendo la parte de las personas que tenemos la esperanza de vivir en la Tierra convertida en un paraíso. Me cuesta algo mas entender el tema de los 144.000.
Publicador/a:
Y es completamente normal si no se estudia la biblia. Digamos que ciertas personas han sido llamadas para reinar con Cristo en el cielo, y otros esperan vivir para siempre aquí en la Tierra. Pero todos valoramos el rescate.
Persona:
Vale, lo voy entendiendo. Y otra pregunta: lo del pan y el vino… ¿vosotros creéis que se convierten literalmente en el cuerpo y la sangre de Jesús?
Publicador/a:
No. Son símbolos. No se transforman literalmente. Jesús muchas veces enseñó usando expresiones simbólicas. Además, aquella noche con sus discípulos, su sangre todavía no había sido derramada, así que estaba claro que estaba hablando con sentido simbólico.
Persona:
Claro… visto así, tiene bastante lógica.
Publicador/a:
Sí. El pan representa su cuerpo perfecto y el vino su sangre derramada a favor de nosotros.
Persona:
Pues te digo una cosa: me fui fijando en todos esos detalles, pero no los entendía del todo. Ahora tiene más sentido. Y me gustó que todo fuera tan sencillo, tan centrado en la Biblia.
Publicador/a:
Me alegra mucho que lo hayas visto así. Esa es justamente la idea: seguir de cerca lo que enseñan las Escrituras sobre esta celebración.
Persona:
La verdad es que me he quedado pensando bastante en el valor del sacrificio de Jesús. A veces uno sabe la idea por encima, pero hoy la he sentido más real.
Publicador/a:
Y eso ya es muy bonito. Porque la Conmemoración busca precisamente eso: que pensemos en lo que Jesús hizo por nosotros y en cuánto nos ama Jehová al haber permitido ese sacrificio.
Persona:
Me alegro mucho de haber venido. Y también de haberte preguntado, porque si no me habría ido con varias dudas.
Publicador/a:
Pues cuando quieras seguimos hablando. De hecho, la próxima vez, si te parece, podemos ver con calma por qué el sacrificio de Jesús puede beneficiarte personalmente y cómo aplicarlo a tu vida diaria. Creo que te gustaría mucho.
Persona:
Sí, me gustaría. Hoy he entendido mejor cómo es la Conmemoración, y también he conocido una parte que no había visto de ustedes: el amor.
Hasta aquí los ejemplos de demostración para esta semana. Recordad, que se tratan de ejemplos de demostración para el tiempo asignado. Comparte este vídeo si te ha gustado, y suscríbete a nuestro canal, nos vemos en el próximo.







