Lección 62: Un reino que es como un gran árbol
- Esta lección muestra otra vez que un rey poderoso puede vivir con miedo. Nabucodonosor tenía imperio, pero no control del futuro. La enseñanza es que Jehová puede hacer temblar al orgulloso para despertarlo y corregirlo.
- Los sabios no pueden explicar el sueño. La enseñanza es parecida a la de antes: la “sabiduría” del sistema falla cuando Jehová habla. Solo la revelación de Jehová ilumina lo que realmente importa.
- El árbol enorme es una imagen de poder: visible desde toda la Tierra, con sombra, alimento y refugio. La enseñanza es que un gobierno puede sostener a muchos, y precisamente por eso Jehová exige responsabilidad y humildad al que tiene autoridad.
- El ángel ordena cortar el árbol, pero deja el tronco con raíces, atado con hierro y cobre. La enseñanza es que Jehová disciplina con justicia y con propósito: corta el orgullo, pero deja abierta la posibilidad de recuperación si hay humildad.
- Daniel se asusta al entenderlo y, aun así, lo dice con respeto y franqueza. La enseñanza es cómo dar un mensaje duro sin crueldad: con tacto, deseo de bien y lealtad a Jehová por encima del favor del rey.
- Daniel deja claro el punto central del sueño: “para que todos sepan que Dios es Gobernante y le da el reino a quien quiere”. La enseñanza es que Jehová no solo observa la historia; la dirige y decide quién gobierna y por cuánto tiempo.
- Pasa un año y Nabucodonosor se exalta: “soy lo máximo”. La enseñanza es que la advertencia no sirve si no hay cambio. El orgullo suele crecer en tiempos de éxito, justo cuando más se necesita humildad.
- La caída es inmediata: pierde el reino y vive como un animal. La enseñanza es que el orgullo no es un defecto pequeño; puede destruir dignidad, estabilidad y juicio. Proverbios 16:18 encaja porque aquí se ve el “antes y después” del orgullo.
Preguntas finales
1) ¿Qué significaba el sueño de Nabucodonosor?
Respuesta A:
El gran árbol representaba a Nabucodonosor y su reino poderoso. Cortarlo significaba que perdería el trono, y el “corazón de bestia” indicaba que viviría como un animal durante “siete tiempos”.
Respuesta B:
El sueño mostraba una disciplina temporal: Nabucodonosor sería humillado y apartado del gobierno, pero el tronco con raíces indicaba que no sería el fin definitivo; después del período señalado, su reino sería restaurado.
Respuesta C:
El sueño tenía un propósito público: demostrar que Jehová es el Gobernante Supremo. Por eso el árbol cae y luego vuelve, para enseñar que el poder humano depende totalmente de la decisión de Dios.
2) ¿Qué lección aprendió Nabucodonosor?
Respuesta A:
Aprendió que Jehová es el Rey del cielo y que puede quitar y dar reinos. Entendió que su autoridad no era propia, sino permitida por Jehová.
Respuesta B:
Aprendió que el orgullo destruye. Su caída confirmó que la arrogancia lleva a estrellarse, y que Jehová puede avergonzar a quien se exalta.
Respuesta C:
Aprendió que la humildad abre la puerta a la restauración. Cuando reconoció a Jehová y abandonó la arrogancia, recuperó juicio y posición, y terminó alabando al verdadero Gobernante.
Lección 63: Un mensaje en la pared – 10 comentarios
- Esta lección arranca con un contraste fuerte: un banquete para mil invitados mientras el reino está a punto de caer. La enseñanza es que la arrogancia suele celebrarse justo antes del desplome, porque el orgullo no ve el peligro.
- Belsasar usa los vasos del templo de Jehová para beber y alabar a dioses falsos. Eso no es solo “una falta de respeto”, es una profanación deliberada. La enseñanza es que trivializar lo sagrado endurece el corazón y acelera el juicio.
- La mano que escribe en la pared enseña que Jehová puede interrumpir cualquier fiesta. La autoridad de Jehová no necesita ejército para hacerse notar; una sola señal basta para poner a temblar al que se creía intocable.
- El rey recurre a magos y promesas de poder, pero no hay respuesta. La enseñanza vuelve a repetirse: la sabiduría humana y la religión falsa se quedan mudas cuando Jehová habla. No pueden interpretar la realidad espiritual.
- La reina recuerda a Daniel. Esto enseña que una reputación de fidelidad y claridad espiritual puede salvar vidas y esclarecer momentos críticos. Daniel no buscó protagonismo, pero su historial impecable respetando a Jehová lo hizo indispensable.
- Daniel rechaza regalos y va directo al punto. La enseñanza es integridad: el siervo de Jehová no vende el mensaje por prestigio. Cuando el mensaje viene de Jehová, se dice limpio, sin negociar beneficios.
- Daniel conecta el pasado con el presente: Nabucodonosor fue humillado por orgullo, y Belsasar sabía esa historia. La enseñanza es que ignorar lecciones pasadas no es inocencia; es responsabilidad. Conocer la advertencia y despreciarla agrava la culpa.
- “MENÉ, MENÉ, TEQUEL y PARSÍN” no es un acertijo para entretener; es un veredicto. La enseñanza es que Jehová mide, pesa y decide. Los reinos no duran por murallas ni por fama; duran mientras Jehová lo permite.
- La caída parece imposible, pero ocurre esa misma noche. El río se desvía, las puertas están abiertas y Babilonia cae. La enseñanza es que lo “imposible” para humanos no frena a Jehová, y que la seguridad aparente puede tener grietas invisibles.
- El cierre da esperanza: Ciro permite reconstruir el templo y devolver los vasos, cumpliendo la promesa del regreso. La enseñanza final es que Jehová no solo derriba lo orgulloso; también levanta a su pueblo y usa a gobernantes nobles para cumplir su propósito.
Preguntas finales
1) ¿Qué significaba el mensaje que apareció en la pared?
Respuesta A:
Significaba que el tiempo del reino de Babilonia se había acabado. Jehová había contado sus días, evaluado al rey y decretado que el reino sería entregado a los medos y los persas.
Respuesta B:
Era un juicio contra Belsasar por no respetar a Jehová y profanar lo sagrado. El mensaje anunciaba pérdida del trono y conquista inmediata del imperio.
Respuesta C:
El mensaje mostraba que Jehová es el Juez Supremo: él “mide y pesa” a los gobernantes. Babilonia fue encontrada impura, y por eso el poder pasaría a otro imperio esa misma noche.
2) ¿Qué le dijo Jehová a Ciro que hiciera?
Respuesta A:
Le dijo que autorizara la reconstrucción del templo de Jehová en Jerusalén y que permitiera a los judíos regresar para ayudar en esa obra.
Respuesta B:
Le dijo que actuara a favor del pueblo de Jehová: abrir el camino para el regreso del exilio y apoyar la restauración de la adoración pura en Jerusalén.Respuesta C:
Le dijo que corrigiera el saqueo anterior devolviendo lo que pertenecía al templo. Por eso Ciro devolvió los vasos y objetos, y facilitó que se retomara la adoración en su lugar.







